Sin tierra firme no crecemos

Foto: Cheska Patow

¿Qué es la compasión? En toda herida late la herida del mundo y en la herida del mundo late tú herida”

Pablo d´ORS

Ninguna persona se desarrolla sola. Así como las plantas necesitan tierra fértil para crecer, los seres humanos necesitamos personas que nos den soporte.

Si bien las plantas tienen un proceso de evolución que parece intrínseco a ellas, estas requieren de factores como el agua, el sol, el clima y por supuesto, una tierra fértil. Sin tierra no hay raíces que se fijen al suelo, ni tronco o tallo que pueda crecer para posteriormente dar sus frutos. Tal vez, las plantas puedan sobrevivir frente adversidades climáticas pero si hay algo con lo que no pueden desarrollarse, es sin un terreno donde crecer. A través de la sabiduría de las plantas y constantes analogías, he ido aprendiendo varias cosas sobre la vida, una de ellas es que sin tierra firme no crecemos.

¿Qué sería de nosotros sin el cuidado de nuestras madres y padres? ¿Qué sería de nuestra educación sin las maestras y maestros que nos impulsaron a indagar este mundo? ¿Qué sería de nosotros sin el amor y cariño de nuestras abuelas y abuelos? ¿Nuestra vida sería significativa sin los amigos y amigas que nos han rodeado a lo largo de la vida? ¿Nuestra vida sería igual de feliz sin esa persona que amamos? ¿Nuestra comunidad sería lo mismo sin nuestras vecinas y vecinos? ¿Qué sería de mí si no existiera mi mascota para acompañarme? ¿Sería un gran profesional sin un excelente entorno de colaboradores/as?

Muchas veces crecemos, alcanzamos logros, conseguimos lo que anhelamos y nos desarrollamos, pero ¿Miramos hacia atrás agradeciendo a aquellas personas que nos permitieron llegar a donde hemos llegado?

Siempre detrás de cada gran deportista, líder, político/a, académico/a y periodista; hubo un grupo de personas, compañeros/as de equipo, colaboradores/as y comunidad; que le acompañaron para brillar. Nuestro brillo no solo le pertenece a nuestra gesta, le pertenece a quienes nos acompañaron, soportaron y ayudaron en el camino. Por ejemplo, en mi caso, sin el apoyo de mis abuelas, abuelos, tías y tíos, quienes apoyaron a mi madre y padre, tal vez no hubiera podido lograr las oportunidades que tuve.

Desde el budismo, el concepto de  la interdependencia nos ayuda a comprender esto. La interdependencia se explica como diría Javier Melloni “Todos/as somos todo, en todo momento”. Estamos hiperconectados en energía y materia, es así que cada acción que realizamos tiene impacto en la vida de las demás personas. Por esta razón, dependemos de un todo, al cual a veces ignoramos u olvidamos.

Siempre hemos dependido de otras personas. Curiosamente, en dos de las etapas más significativas de nuestra vida (cuando nacemos y cuando envejecemos) somos ultradependientes. No obstante, sin ir a experiencias “tan significativas”, también podemos llevarlo a nuestra vida cotidiana. Vamos a nuestro trabajo, porque alguien está manejando el transporte público; tomamos desayuno porque existen campesinos/as que trabajan los alimentos; tenemos casa porque hubo manos que las construyeron y así podríamos seguir.

¿Todo esto para qué?

Cuando vivimos conscientes de la interdependencia a lo largo de nuestra vida, considero que podemos obtener tres cosas:

Agradecimiento: agradecer por cada una de esos compañeros de viaje que se cruzan en nuestro camino para ayudarnos a crecer desde la familia hasta un compañero en cualquier trabajo.

Fraternidad: ser fraterno con cada persona que llega a nuestra a vida, desde un microsegundo como el señor que saludo en la tienda hasta mis amigos. Tratar a cada persona como si fuera mi hermano/a.

Amar la vida: cuanto sabemos que nuestra vida es gracias a las demás vidas, estamos en camino a amar la vida, porque eso es, momentos y personas que nos van dando luz en el camino.

Hoy nos invitó a recordar, agradecer y brindar por las personas que han sido tierra firme para que crezcamos y aprendamos de la vida.

Namasté

Bajar un cambio para disfrutar el camino

Foto: Cheska Patow

El secreto no está en ¿Qué haces? Sino ¿Cómo lo haces?

Doctor Multidimensional

¿Te ha sucedido que la carga emocional de un fracaso es supremamente mayor al de una victoria? A mí me ha sucedido muchas veces, dándole más peso a las cosas que no resultaron como esperaba en comparación con aquellas que salieron de forma exitosa; teniendo como inevitable y desafortunada consecuencia que perdí la oportunidad de disfrutar del camino vivido.

El mundo en el que vivimos potencia este tipo de experiencia. Vivimos todo a alta velocidad de manera frenética que nos impide valorar lo hermoso del momento a momento. Por ejemplo, si vamos conduciendo por un paisaje hermoso a toda velocidad no logramos observar de manera plena el paisaje, porque está primando el afán de llegar a un destino. Eso es nuestra vida, estoy estudiando, ya quiero graduarme. Me ascendieron, ¿cuál es el siguiente ascenso o de aumento económico? Me casé, ahora ¿Cuando tenemos hijos? ¿Cuándo compro la casa? Conocí un nuevo lugar, ¿Cuál es el siguiente? Los ojos están mirando siempre para adelante, pero ¿Y si miramos los costados? ¿Y si miramos hacia adentro?

Estaba viendo una entrevista que le hicieron a Manú Ginobili, el basquetbolista más ganador de Argentina y probablemente de Latinoamérica. Decía (ya retirado) que de lo único que se arrepiente es de no haberse calmado y disfrutar más el camino recorrido, tanto en los momentos de victoria haber disfrutado más, así como cuando perdió no haberlo vivido de manera tan trágica.

Conectaba con ese mensaje de mirar la vida con agradecimiento y disfrute por lo que nos ha dado, de ser conscientes de disfrutar siempre eso que vivimos y ganamos y de no hacernos tantas vueltas con los momentos bajos, más bien verlos como maestros. El durante siempre será más iluminador que el final, como dice Drexler “amar la trama más que el desenlace” Para esto, bajar un cambio a nuestra marcha puede ser un buen consejo, al final ¿Por qué hay tanto afán? Al final del camino a todos nos esperar la misma estación de llegada y probablemente eso que nos quede no sean logros sino como nos sentimos.

¿Por qué es importante?

Hace poco leía a Robert Wildinger psiquiatra, investigador y budista. Robert,  a través de diferentes formas de ver la realidad desde su labor medica ejercida por varios años con miles de pacientes; su estudio longitudinal donde han observado por 48 años a personas desde la juventud hasta la vejez para comprender la felicidad; y desde el budismo zen el cual lleva practicando hace años, concluía que la felicidad sostenible está conectada con haber vivido desde una experiencia más abierta, relajada y  cambiante y no desde el pequeño ego que se preocupaba solo por sí mismo, sus incontables metas y deseos.

El autor concluye que cuando le preguntan a las personas a sus 80 años que lección les deja la vida, la más concluyente es que se arrepienten de haberse quedado mucho tiempo en la trampa del pequeño ser, atrapado en el ¿qué dirán? Y sus constantes deseos, en cambio de haber vivido con más amplitud, agradecimiento y servicio hacia las demás personas. Para esto, menciona el autor, que vivir meditativamente (diferente a meditar) es aquel herramienta que te permite caer en cuenta de esto.

Insisto, si bajamos un cambio, tal vez logramos tomar perspectiva sobre cuáles son las cosas que nos traen una felicidad genuina y sostenible más allá de los deseos constantes.

Namasté

Inicia el Nuevo Año Maya: Luna Auto-Existente Roja

Propósito, consejos y retos

Foto: Cheska Patow

La Luna Auto-Existente de este año está guiada por la serpiente, así que es el tiempo de probarnos que si tenemos la fuerza vital para superar lo que nos ha limitado o para lograr esas cosas que hemos dejado aplazadas. Como aliado estará el Perro quien nos brindará amor y compasión para fluir con armonía. La Tormenta como desafío nos viene a recordar que si no auto-generamos cambios nadie lo va hacer por nosotros y quedaremos atascados en los mismos paradigmas con los que hemos vivido.

Propio

El 24 de julio hemos culminado el año maya de la Semilla Eléctrica Amarrilla. La consigna era servirle a nuestro espíritu cultivando nuestro cuerpo, alma y mente. Es decir, fue un tiempo propicio para sembrar relaciones, proyectos, estudios, sueños…todo eso que añora nuestro ser.

Este 26 de julio ha iniciado el año de la Luna Auto-Existente Roja regida por El Enlazador de Mundos Magnético. A manera de introducción, el propósito de este nuevo año es soltar y confiar; saber que si soltamos las creencias, patrones, paradigmas y dolores que limitan nuestra vida, podremos avanzar para generar una revolución interna sin precedentes.

Desde el ámbito interior, es el momento propicio para sanar dolores y sufrimientos a los cuales les dimos la espalda o simplemente escapamos. Si sanamos de manera consciente y activa, estaremos catalizando un nuevo orden para nuestra vida. Por esto, la Luna Auto-Existente nos viene a recordar que la forma de vivir este año es limpiando y purificando, no es casualidad que a la Luna le dicen “La Sanadora”, porque es capaz de tocar nuestras emociones con amor y compasión para que sanen. Además, una de las torres de mando esta ocupada por el Perro Entonado, en consecuencia se posiciona la importancia de ser compasivos con nosotros y quienes llegan a nuestras vidas. De esta manera es posible sanar con amor incondicional.

Desde el aspecto de la materialización de las cosas, es un año para darle forma a las cosas que nuestro corazón anhela. Si sentimos que debemos iniciar un nuevo proyecto, la energía nos pide orden y forma, solo con intenciones o buenos deseos no van a suceder. Uno de los desafíos que tiene el año es que nos podemos quedar soñando sin concretar. Incluso, una de las principales advertencias que tiene el año es dejar de vivir de las glorias del pasado, eso que fuimos y por lo cual nos reconocimos y/o reconocieron ya no tiene valor ahora, esas glorias en este momento tiene un valor contraproducente que nos pondrá en frente barreras para concretar nuevos sueños.

Volviendo a la materialización de las cosas, la energía nos brinda una herramienta potente: el puente. La clave está en conectar entre dos caminos como lo hace un puente; estos caminos pueden ser conocimientos, culturas, personas, empresas, ideas, trabajos, estudios, hobbies, etc. Seré más explícito; por ejemplo, disfruto de trabajar en las finanzas pero también me encanta la danza, bueno es el momento de montar mi academia de danza con fines lucrativos o al menos de llevar lo que me inspira la danza al mundo de las finanzas y los aprendizajes del campo de las finanzas a la práctica de la danza. No hay espacio para las dualidades, solo  existe para ver la conexión en todo momento, tanto en nuestro espacio interno como en el entorno.

Cuando los tiempos estén convulsionados y necesitemos equilibrio, este está provisto por el Mono, así que volver al eje será posible si nos divertimos y no nos tomamos en serio todo lo que sucede. En la medida que vivamos apegados al triunfo o fracaso, no disfrutaremos de lo que nos tiene preparada la vida, juego y diversión. También, el Mago Solar nos trae un mensaje de intencionar desde la atemporalidad y hablando de forma honesta con nuestro corazón. Si queremos nuevas cosas, el Mago nos dice no pienses si en el pasado eso no salió o si en el futuro a eso no le vemos ¿Cómo se va a dar?  Es solo cuestión de hablar con nuestro corazón y desarrollar la visión que buscamos.

¿Cómo trascendemos en este año?

La trascendencia – esa que perdura a pesar del tiempo y espacio – llegará con la energía del Espejo. El 24 de julio de 2023 nos miraremos frente al espejo y sabremos si le trajimos un nuevo orden a nuestra vida y estamos reflejando una verdadera esencia que no está compuesta de apegos y ego.

Para terminar te comparto consejos prácticos y algunos rituales para sintonizar con la energía del año:

  • No vivir del pasado.
  • Darnos cuenta que somos felices con poco.
  • Dejar que fluyan las emociones tal como vengan, no las controles ni tampoco las exageres.
  • Una forma práctica de soltar cargas es realizar actividades artísticas: pinta, baila, canta, haz teatro, escribe, etc.
  • Nada de análisis-parálisis, al menos dale forma a la idea y prueba.
  • Conecta mundos que parecen opuestos, en ellos puede haber magia.

Rituales:

  • Límpiate de cargas con fuentes de agua naturales como lagos, ríos, mares, etc.
  • Bríndate baños de tierra con la naturaleza: camina descalzo en la tierra, arena, pasto, etc.
  • Cada luna llena pide a tus maestros por tu purificación del alma.

Namasté

Lecciones de Miguel para vivir

Foto: Cheska Patow

“Concentra tu mente en tu trabajo, pero nunca permitas que tu corazón se apegue a los resultados. Nunca trabajes por amor a la recompensa, y realiza tu trabajo con constancia y regularidad.”

Bhagavad-Gita

Basado en una vida real

Miguel se levanta todos los días a las 3:00 am para iniciar sus labores en el campo. Una rutina que hace de domingo a domingo sin descanso. En su primer turno, corta el pasto, ordeña las vacas, ayuda con labores de diversas fincas. A las 8:30 am, se va hacia su otro turno laboral – paradójicamente a esa hora empieza mi horario laboral mientras que Miguel ya ha trabajado 5 horas – donde trabaja en una bodega de plátanos durante todo el día.

A las 4:00 pm Miguel vuelve a la zona y comienza de nuevo su tercer turno de ordeñar las vacas, cortar el pasto, realizar labores varias hasta las 7:00 pm. Luego, parte a su cuarto turno donde ayuda con manutenciones en otras veredas, las cuales termina aproximadamente a las 10:00 pm; a esa hora Miguel se va a descansar para iniciar nuevamente su rutina a las 3:00 am.

¿Qué es lo admirable de Miguel?

Al principio creeríamos que es su capacidad de trabajar aproximadamente 115 horas a la semana, algo que en vez de admirarlo, me cuestiona el mundo desigual en el que vivimos, donde unos trabajamos 40-50 horas a la semana (o menos) y vivimos repletos de lujos hasta el punto de la gula, mientras que Miguel con mucho esfuerzo tiene para su supervivencia. Lo que admiro de Miguel es su actitud con la vida día a día. Te cuenta que está con ganas de nuevas cosas, sonríe bastante y todo el tiempo consiente a sus vaquitas, incluso a mi perra cuando va y le pide pan.

Miguel me recuerda aquel concepto que menciona Viktor Frankl denominado “la libertad espiritual”, esa relacionada a la decisión que tenemos de enfrentar nuestros retos con actitud y sin lamentos. Nos pusimos o la vida nos puso ahí, pero al final hay un camino que debemos continuar y estará en  nosotros la decisión de aceptarlo para caminarlo con determinación y consciencia.

Este universo sincrónico provee una sabía corriente por la que va llevando nuestra vida, solo que nosotros andamos distraídos y poco agradecidos que varias veces nos quejamos de lo que vivimos. Sin embargo, cuando nos permitimos llevarnos por esa corriente comprendemos que el camino se ha dibujado para que evolucionemos a través de superar los desafíos. Al principio cuando enfrentamos pruebas y el camino es incierto, es probable que rechacemos lo que vivimos y nuestra actitud permeada por el miedo se llene de excusas y quejas; pero  como menciona la película del Guerrero Pacífico, la primera comprensión del guerrero es que no sabe qué hacer, desde ahí construimos el camino.

¿Cuál es la lección que me regala Miguel todos los días?

Cada mañana cuando me levanto, dejo salir a la perra y miro hacia a la vereda, observo a Miguel trabajando en sus diferentes labores con una temperatura cercana a los 0 °C. En ese momento, recibo una constante lección “enfrenta tu destino con voluntad y alegría”. El sagrado libro Indio Baghavad Gita en una de sus frases célebres dice “En este camino el esfuerzo nunca se desperdicia y no hay fracaso. Incluso un pequeño esfuerzo hacia la conciencia espiritual te protegerá del mayor temor.” Cada día será una preciosa oportunidad para la evolución, estará en nosotros tomar ese día a día como un regalo para lograrlo o como una simple casualidad.

Por el momento, Miguel sin saberlo es un maestro para mí a quien no solo le guardo profunda admiración sino le deseo luz, amor y abundancia.

Namasté

¿Por qué meditar?

Foto: Cheska Patow
“No nos sentamos a meditar para convertirnos en buenos meditadores, sino para estar más despiertos en nuestra vida cotidiana.”
Pema Chödron

La semana venía de su vorágine habitual. Clientes y equipos esperando miles de cosas de mí, mis superiores demandando cosas, transportarse en una ciudad caótica con miles de actores viales, llegar a casa y tener que estudiar. Por otro lado, me tomaba unos minutos para mirar las redes sociales, el panorama era peor: Ucrania-Rusia, elecciones en Colombia, polarización, el peor lugar para escampar tal vez fue ese, las redes sociales.

Era un jueves a las 10:00 am y como mencioné, todo el mundo pidiendo cosas, lo cual aumentaba la ansiedad y el estrés. En ese momento, recordé que encontrar la calma es algo que solo depende de nosotros. Ahí volví a las bases y recordé la importancia de meditar. No me importó mucho lo que pedía mi entorno, me “revele” y tome media hora para hacer una meditación (colocando en mi agenda “ocupado”).

Después de esa media hora, mi semana dio un vuelvo de 180 grados. Paz, armonía, tranquilidad y gozo permearon todo mi ser. Las cosas que pasaban alrededor mío seguían igual – ellas no tienen por qué cambiar” pero el cambio estuvo en los lentes como observaba esa realidad. Esa realidad impermanente, liquida y condicionada ya no tenía peso en mi actitud.

¿Por qué meditar?

La meditación es una actividad milenaria que puede encontrar en uno de sus grandes precursores  al budismo hace 2.500 años. Una de las enseñanzas más famosas del Buda en sus denominados sutras fue el Satipatthana Sutta, el cual contiene los fundamentos de lo actualmente conocido como mindfllness. Este Sutra menciona los cuatro fundamentos que nos permiten liberarnos del sufrimiento y alcanzar la iluminación: contemplación del cuerpo, contemplación de las sensaciones, contemplación de la consciencia y contemplación de los objetos mentales. De manera sucinta y una mirada espiritual, podríamos mencionar que mediante la meditación podemos comprender las como son y no vivir bajo las ilusiones del mundo condicionado.

También, desde al ámbito científico-médico se ha comprobado la eficacia de la meditación en el tratamiento de enfermedades de la mente, adicciones y el cuerpo. En este (enlace) puedes encontrar una pequeña muestra de 12 beneficios de la meditación que han sido verificados científicamente relacionados a reducir el estrés, controlar la ansiedad, mitigar la pérdida de memoria, aumentar la concentración, mejorar el sueño, controlar dolores crónicos, mejora el rendimiento físico, entre otros.

Desde el ámbito de nuestra actitud con los seres, la meditación nos permite desarrollar amor y compasión. Cuando meditamos logramos comprender que somos uno solo con los demás seres y que sin la inter-dependencia con el universo no podríamos desarrollar nuestra vida. De esta forma, nuestra consciencia no permite que violentemos bajo pensamiento, habla y acción a otra persona. Mejor que esto, no nos permite hacer esto con nosotros mismos porque logramos ver con claridad nuestra imperfección perfecta.

Por último, con la meditación viene una comprensión “el observador no es lo observado”. Este concepto lo escuche del profesor Fernando, en un retiro de yoga cuando explicaba uno de los fundamentos de esta ciencia milenaria. Yoga es meditación, es detener los cambios constantes de la mente. Como se menciona en el Patanjali  mediante el yoga“el observador se da cuenta de estado fundamental, de lo contrario quedará atrapado en las fluctuaciones de la mente”. Es decir, la meditación nos permite observar al ego, los hechos, los pensamientos y las emociones para darnos cuenta que no somos eso.

¿Quieres meditar? En el mundo de la hiper-información puedes encontrar fácilmente caminos para practicar esto, si tienes alguna pregunta o requieres algún consejo, por supuesto que acá estoy.

Namasté

En la búsqueda del sentido

Foto: Cheska Patow

«Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo»

Friedrich Nietzsche

La vida no tiene sentido, el sentido se lo damos nosotros. Ahora, ¿es importante la búsqueda del sentido en nuestra vida? Esa es la pregunta que busca responder Viktor Frankl en su libro “El hombre en busca de sentido”. Según el autor, el sentido juega un papel fundamental en la película de nuestra vida; si nuestra vida fuera una película, el sentido sería la historia central.

¿Por qué es importante el sentido? De acuerdo a Frank, sufrimos porque nos falta sentido en nuestras vidas. Por ejemplo, desarrolla el concepto del vacío existencial como aquel contenido que falta por llenarse y que al no estar lleno, nos lleva a tener ansiedad, depresión, ira, entre otros sufrimientos. También, ilustra cómo maquillamos la falta de sentido mediante escapes como las adicciones, el consumismo, el vivir en función de otras personas y entornos (redes sociales en nuestros tiempos).

¿Qué es el sentido? El sentido es tener claro el ¿Por qué? y el ¿Para qué? Esto plantea algo excepcional sobre la exclusividad que tienen estas respuestas en nuestra vida. El sentido es algo único y propio de cada persona. Es por esto, que no hay una receta o modelos a seguir para encontrar el sentido; sin embargo, Frankl plantea que si existen tres caminos que pueden llevarnos a una mejor búsqueda del sentido: creándolo y buscándolo por sí mismo, el amor y el sufrimiento.

El primer camino se explica a sí mismo, en la medida que no nos conformemos con vivir sin propósito y estemos en la búsqueda de conectar con nuestra felicidad, vamos a encontrar ese lugar, pasión, tarea, rutina, misión…que nos conduce a una vida con sentido. Frank menciona “no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros”

El amor es un camino que siempre nos llevará a darle sentido a lo que hacemos. Si hay personas que amamos, es un propósito suficiente para vivir con felicidad, buscando ser la mejor versión de nosotros mismos. En este concepto, complemento al autor comentando que no solo el amor a otras personas puede cumplir esto; el amor propio puede ser una fuente de sentido inagotable, que en la medida que busquemos llenar día a día, el sentido estará presente.

Finalmente, el sufrimiento es el camino que personalmente más me conmovió. Seguramente porque este concepto viene de las experiencias vividas por alguien que estuvo por varios años en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. De manera categórica, Frankl plantea que no hay tiempo para lamentarse y rendirse, incluso en las situaciones más difíciles. Esto, porque así las situaciones sean difíciles o nuestra vida ha sido una suma de condiciones complejas que no nos han permitido ser libres, siempre habrá una libertad de la que somos dueños y nadie nos puede quitar “la actitud con la que enfrentamos las cosas” algo que acertadamente llama una “libertad espiritual”.

Además, aceptar nuestro destino y hacernos cargo de lo que vivimos, este planteamiento me recordó al sabio Don Juan de Carlos Castañeda, quien comenta que un guerrero acepta su destino de forma impecable y valiente.

En ese sentido, el autor establece que en el sufrimiento podemos encontrar sentido. Para esto es fundamental que tengamos el coraje de entender y de preguntarnos con perspectiva ¿Qué puedo sacar de esta situación o momento? ¿Cuál es el propósito que debo encontrar en este lugar donde estoy sufriendo? Siempre habrá una respuesta.

Recomiendo que quienes no han leído este texto vayan a leerlo, es una pieza que nos permite tomar una pausa y darle perspectiva a cómo vivimos.

A manera de reflexión, comparto que la búsqueda del sentido parte desde lo cotidiano hasta lo trascendental. Considero que un buen ejercicio antes de embarcarnos en preguntas profundas acerca del sentido de la vida, podemos ensayar preguntándonos el sentido de cosas rutinarias. Por ejemplo, hace poco me pregunté ¿por qué hago ejercicio? Con algo de miedo una de las respuestas que llegó a mí fue para verme mejor frente a otros, es así como he buscado re-enfocar el sentido que le doy a esa actividad: para sentirme bien mentalmente.

Namasté

Lecciones para el 2022 desde la astrología Maya

Foto: Cheska Payow

Os deseo un año de salud, de satisfacciones, de buen trabajo, un año durante el cual tengáis cada día el gusto de vivir, sin esperar que los días hayan tenido que pasar para encontrar su satisfacción y sin tener la necesidad de poner esperanzas de felicidad en los días que hayan de venir. Cuanto más se envejece, más se siente que saber gozar del presente es un don precioso, comparable con un estado de gracia.

Marie Curie | Carta a su hija Irene (1928)

El calendario maya es una medida integradora del tiempo en la cual se  armoniza el calendario solar, lunar y galáctico. El solar, donde la mayoría de personas vivimos el tiempo de 365 días y nos ubicamos en el calendario gregoriano desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre; el Lunar de ciclos de 13 lunas de 28 días y Galáctico que tiene como referencia la estrella Sirio que asciende en conjunción con el Sol el día 26 de julio gregoriano. Es decir, que si bien el inicio (26 de julio) y fin del año maya (24 de julio) es en fechas diferentes a las que concebimos el tiempo la mayoría de personas mediante el calendario gregoriano, es posible interpretar desde los astros cuál será la energía que estará permeando la tierra en este 2022 gregoriano.

El año que pasó…

Para empezar, es relevante mencionar que el año 2021 estaba regido por el Espejo Entonado Blanco, es decir, la misión era reflejar la verdad que está dentro de nuestro interior, de tal forma que proyectáramos con sinceridad ¿quiénes somos? y ¿qué queremos hacer? Era un año para ordenar nuestros pensamientos y emociones que nos permitieran desapegarnos de todas esas cosas que nos tienen atados para sentirnos libres, ligeros y felices. El año 2021 era un año propicio para explorar y sembrar con creatividad y magia nuevos anhelos, proyectos y hábitos.

Este es un buen momento para mirar hacia el 2021 y preguntarnos ¿Qué tanto lo que proyecto de mí, es mi verdadero ser? O si ¿lo que proyecto es lo que el entorno me está pidiendo que sea? Sea cual sea la respuesta, habrán “aciertos”, “desaciertos”, oportunidades y desafíos que nos dejó el año pasado.

El nuevo año…

Este nuevo año tiene como referente a la Noche Rítmica Azul, es por esto que la misión de este 2022 es concretar la abundancia y confianza a través de la búsqueda del equilibrio interior. Es un año adecuado para vivir en abundancia, no aquella relacionada con la ambición de tener más sino esa que nos permite desarrollar los sueños y anhelos que tenemos sin complicaciones. También, un año para confiar en nuestras habilidades, intuición y la providencia del universo; en la medida que estemos del lado de la confianza estaremos cerca que se materialicen los propósitos del 2022.

Por esta razón, el equilibrio interior será el medio para conseguir esta abundancia y confianza. Se recomienda que este equilibrio sea uno de los propósitos primordiales del 2022. Trabajar este aspecto permitirá catapultar otros propósitos relacionados con la profesión, los viajes, las tenencias y las relaciones personales. Para lograr el equilibrio interior será esencial desarrollar actividades que nos permiten investigar, interiorizar y reflexionar nuestros pensamientos y emociones. Por ejemplo, la meditación tanto activa (caminar conscientemente) como pasiva (sentarse a respirar en calma) son un buen aliado. También, buscar el balance en cada situación que vivamos, siempre que estemos viendo la película desde una visión intentar entender la otra visión, colocarnos en los zapatos de la otra persona, ver el otro lado de la moneda; ese balance será crucial para mantenernos en equilibrio con nuestro entorno.

El desafío del 2022 serán pruebas que ponen en juego nuestra confianza, porque al ser una de las consignas de este año, es probable que aparezcan situaciones que nos lleven a dudar de nuestras capacidades y fuerza interior. Otro desafío será una tendencia a crear o proyectar dualidades en nuestra vida, por ejemplo, soy exitoso en mi vida profesional pero mi salud no está bien o quedarnos parados en una solo mirada de la realidad.

Finalmente, nos encontramos en la mitad del año maya de la Semilla Eléctrica, para lo cual se aconseja que hasta julio de 2022  pongamos esfuerzo y determinación en sembrar las cosas que nos traen abundancia y confianza. A partir del 26 de julio del presente año, se seguirá trabajando los temas mencionados pero habrá un nuevo foco con el trabajo interior con la purificación y limpieza de nuestro cuerpo, mente y alma que apoyaran el equilibrio que nos pide este 2022.

Espero que el 2022 nos siga brindando aprendizajes porque la formación nunca termina y que nos permita vivir con gozo cada día, siendo conscientes que la mayor fortuna que tenemos es levantarnos cada día, vivir el momento presente y hacer de nuestro destino lo que nuestra voluntad desee.

Namasté

La belleza que hay en la muerte

“Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran”

José Saramago

No es usual que nos preparen para aceptar la muerte. Un hecho inevitable, certero y seguro en esta existencia. Al contrario, la muerte en muchas ocasiones está asociada al sufrimiento y el dolor. Ahora, se imaginan ¿Qué todo fuera eterno? ¿Qué nunca terminara esta vida para las personas, animales, los momentos, proyectos, etapas, etc.?  Es probable que perderíamos la belleza del momento, porque cuando tenemos grandes momentos de felicidad en nuestra vida es porque sabemos que son únicos e irrepetibles.

La base de la enseñanza de Buda fue la existencia de “Dukkha” que traducido significa algo como sufrimiento, insatisfacción, impermanencia. Explica que todos sufrimos, principalmente por el deseo o apego a las cosas; queremos controlar nuestra vida y por ende anhelamos tener el poder de decidir cuando algo se acaba. Sin embargo, el universo no funciona de esa forma, todo nace y muere porque todo cambia, en consecuencia sufrimos por no aceptar y comprender esa realidad.

Es por esto que entender esta enseñanza no solo nos permite aceptar la muerte, mejor aún, nos ayuda a ver la belleza que hay en ella. Sin ella no tendríamos la capacidad de valorar lo que vivimos constantemente desde lo simple de despertarnos y vivir un día, hasta el tiempo compartido con un ser querido. Tal vez por eso es que somos arrogantes con el tiempo, las personas y las cosas que vivimos; porque no tomamos conciencia que estás perecen o puede que no vuelvan, entonces no cedemos al orgullo de perdonar a un ser querido, de cambiar una conducta, aceptar un error, ser humildes y tantas cosas más.

Por esta razón, ver la muerte desde otra perspectiva podría llevarnos a ver la belleza que está tiene. He perdido seres queridos, me ha dolido y me ha costado aceptarlo. Cuando miro sucesos como esos, considero que si ese dolor lo cambiamos por amar el tiempo vivido junto a esa persona, agradecer lo aprendido (lo bueno y lo malo), reír y llorar en los momentos importantes; nos llevaría a sentir de una forma diferente cada cosa que vivimos y posiblemente fortalecería nuestra capacidad de vivir en el presente.

Es frase de cajón pero nos cuesta entenderla “el pasado ya pasó y el futuro no ha llegado” entonces ¿cuál es el único momento que tenemos?

Entonces viviríamos con más amor y menos odio, siendo menos violentos e individualistas. Comprenderíamos que estamos conectados a todos los seres y el planeta, no perderíamos el tiempo en la envidia, la ira y el egoísmo; florecería de nosotros más empatía, compasión y sentido colectivo por todo nuestro entorno.

Namasté

El nuevo año maya: oportunidades y desafíos

Foto: Cheska Patow

Un ciclo de tiempo es un aprendizaje que nos permite evolucionar hacia un nuevo estado de conciencia, un despertar espiritual y una oportunidad más para que la humanidad desande lo andado y retorne al propósito Espiritual del Universo.

Gama Conciencia Sanadora

El pasado 24 de julio se terminó el año maya de la Tormenta Lunar Azul. Dudo que alguien tenga cuestionamientos acerca de cómo los últimos tiempos estuvieron permeados por la energía de la tormenta: tiempo de cambios drásticos, fuertes transformaciones, purificación y limpieza de forma acelerada. La misión era transformar nuestra consciencia para superar los desafíos que afectan nuestra vida tomando como fuente de información el caos que teníamos frente a nosotros. No han sido tiempos sencillos para la humanidad, pero estos eran necesarios y pertinentes para derrumbar los modelos sobre los cuales está construida nuestra idea de bienestar y felicidad.

El 26 de julio inició un nuevo año maya que culminará el 24 de julio del 2022. Es relevante mencionar que este año está compuesto por 13 ciclos lunares de 28 días. Los mayas, al igual que otras culturas, comprendieron que el tiempo no debe tener una connotación material como nuestro calendario gregoriano sino una conexión con el universo, teniendo en cuenta el sol, la luna y la galaxia. 

Empezamos el año de la Semilla Eléctrica Amarilla de la onda encantada del Viento Magnético Blanco. Así como lo dice su palabra, es un año de sembrar en nuestro interior aquellas cosas que deseamos cultivar en nuestra vida. También, de sintonizarnos con el servicio hacia este planeta, principalmente para comunicar con nuestros actos que no hay mayor poder que el amor por los otros seres vivos.

Esta energía de siembra estará guiada por el sello Estrella, una invitación a vivir desde la armonía. En la medida que logremos armonizar nuestro día a día, lograremos estar atinados para sembrar cosas positivas en nuestra vida. En ese sentido, hay que limpiar el terreno para que sea fértil, es decir, es un momento propicio para decirle adiós aquellas cosas que le quitan energía a nuestro cuerpo, mente y alma, de tal forma que podamos sembrar sobre un campo fértil. Ahora, un gran aliado en este camino será el Águila, esto ratifica que el servicio hacia el planeta es indispensable en nuestras siembras. Esto se puede materializar creando proyectos, ideas, empresas, iniciativas con un fin o alguna conexión de ayuda a las personas o el medio ambiente.

No obstante, cada año trae desafíos, el de esta energía es el Mago, por lo que será fundamental el manejo que le demos a nuestra mente para estar en el aquí y el ahora. Si logramos vivir en el presente, podremos hacer una siembra provechosa tanto en nuestro interior como en las contribuciones que queremos compartir. La justificación es sencilla, si estamos atrapados en nuestro pasado o preocupándonos por el futuro, no tenemos claridad para saber correctamente nuestras verdaderas motivaciones y donde se conecta nuestra pasión. Por ejemplo, venimos de un año con muchos hechos negativos (en lo político, social y en temas de salud), estos pueden vulnerar nuestra confianza en que aquellas cosas que sembremos se vean afectadas por el contexto, sin embargo, la energía está diciéndonos que el éxito dependerá de nuestra conexión con el presente.

Un tema esencial en este año es que la semilla nos pide confianza sobre la sabiduría que tiene el universo con sus tiempos. La semilla invita a realizar las cosas en su debido proceso, sabiendo que después del paso uno sigue el dos y luego el tres. No intentemos impacientarnos por querer obtener ya esos anhelos profundos que tenemos, ellos requieren trabajo, proceso, esfuerzo y disciplina. Desde la energía de la disciplina y la confianza el florecimiento estará asegurado.

Por último, es un tiempo con muchos beneficios para educar y ser educados. Quienes tienen vocación de formar, este es el año para sembrar en los individuos la semilla que quieren ver florecer en ellos. Para quienes disfrutan de aprender, es un buen momento para formarse en temas que posteriormente les permitirán madurar mejores frutos.

Son tiempos para recordar que el terreno fértil no está afuera sino adentro. Si estamos conectados con nuestra fuente, no hay nada que aplazar y todo está por volver a iniciar.

Namasté

¿Cómo ganar nuestras batallas?

Foto: Cheska Patow

La vida tiene 3 reglas, y tú ya las conoces…paradoja, humor y cambio».

El camino del guerrero pacífico, Dan Millman

Muchas veces asociamos que luchar ante los retos de la vida o por los sueños que buscamos significa fuerza, pelea, acciones, momentos difíciles. Sin embargo, salir victoriosos de las batallas que sorteamos en la vida dependen de nuestro valor, coraje, resiliencia y confianza en nosotros. Acá es donde aparece la figura del Guerrero, ese personaje que es necesario evocar en nosotros cuando nos enfrentamos a grandes desafíos, sobre todo frente a nuestros más profundos miedos.

Todas las personas podemos ser un Guerrero, ¿pero qué es ser un Guerrero?, ¿cómo actúa un Guerrero? Hace unos meses empecé a leer la serie de libros de Carlos Castaneda, entre esos Las enseñanzas de Don Juan, Una realidad aparte y Viaje a Ixtlán,uno de los ejes de conversación de estas fascinantes historias es ser como un Guerrero. Don Juan Matus explica que el Guerrero es aquel que logra vencer los cuatro obstáculos que impiden que logremos ser personas de conocimiento: conocer y superar nuestros miedos, tener claridad sobre el poder que tenemos, desarrollar un poder que nos permite ser sabios y, finalmente, ser conscientes de que somos personas de aprendizaje hasta la vejez; hasta el último día de nuestra vida tendremos que aprender algo y ojalá contemos con las fuerzas para seguir en ese camino.

Es por esto que muchas veces las batallas que tenemos que ganar dependen de nuestro valor interno y conocimiento propio, de esta manera, saber cuales son esas armas que nos hacen fuertes y cuales son esos puntos débiles que debemos trabajar para complementarnos.

Por otro lado, desde la astrología Maya, el Guerrero es uno de los 20 sellos mayas y está relacionado a cualidades de inteligencia, impecabilidad, intrepidez y cuestionamiento. Este sello describe rasgos que están lejos de representar ataques y defensas sino que es coraje, no tener miedo a lo que enfrentamos, cuestionar lo establecido con impecabilidad y desarrollar inteligencia para saber cuales son los mejores caminos para triunfar en las batallas.

Finalmente, el libro El camino del guerrero pacífico de Dan Millman, basado en hechos reales, nos muestra que el Guerrero lo caracteriza alguien resiliente, que ama lo que hace, disciplinado y con confianza que puede lograr lo que se propone. La historia muestra cómo vivimos perdidos a veces en las luchas de nuestra mente, esa que construye unos castillos que no podemos derrumbar, pero cuando logramos tumbar esas estructuras es que perdemos el miedo y nos llenamos de confianza para enfrentar lo que nos toque enfrentar.

Estas visiones sobre el Guerrero nos muestran que la vida se trata de retos y desafíos que podremos resolver siempre y cuando trabajemos nuestra fuerza interior, el autoconocimiento, la paciencia, la inteligencia y el amor por lo que somos. Es normal que en algunas ocasiones nos sintamos abatidos, que no contamos con la fuerza y recursos para ganar la batalla que tenemos en frente o que simplemente creemos que el “enemigo” es más fuerte. Para esto, Don Juan Matus nos regala un mensaje: a la guerra hay que ir despierto –alerta de toda situación y sin distracciones–, con miedo –porque es inevitable que los tengamos, pero hay que conocerlo–, con respeto por la batalla que se da y, finalmente, con confianza que podemos ganarla si estamos seguros de nuestro valor.

Namasté