La redención

Foto: Cheska Patow

El concepto de la redención puede explicarse desde varios ángulos, desde definiciones religiosas como comerciales. En este escrito me aproximo desde una mirada espiritual, entendida como una aceptación radical con los atropellos que tiene preparada la vida para nosotras.

Hace unos días, Claudia Cabieses referenciaba éste texto de Sara Jaramillo Klinkert, el cuál sincrónicamente describía sucesos que estaba viviendo y observando. Pasaron ante mis ojos y oídos, personas con historias conmovedoras de perdidas familiares, adicciones, problemas de salud mental, afectaciones físicas e incertidumbres justificadas sobre un futuro caóticamente incierto. También, yo me enfrentaba ante sentir el atropello de personas hacia mi integridad (quiero creer que de forma inconsciente).

Entonces recordé el concepto de la redención por parte de Eckhart Tolle. El autor menciona que uno de los momentos claves para comulgar con el aquí y el ahora como pasos claves hacia la armonía del ser es la redención; porque la vida está hecha de infortunios, personas malvadas, errores fatales y de nuestros propios estragos, y solo con una aceptación radical frente a esta inherencia de la vida misma, es que podemos iniciar verdaderamente un nuevo despertar.

¿Por qué nos cuesta entregarnos?

Alguna vez Claudia me dijo que mis textos buscan ser pedagógicos o con una intención de querer enseñar. En esta ocasión declaró que no lo sé, no logro dar con el punto claro sobre ¿Cuáles son esos obstáculos que nos impiden aceptar el devenir de las cosas? Por supuesto, puedo compartir algunas pistas, pero en esta oportunidad tomo un paso adelante para decir que agradeceré esas ideas, consejos y experiencias que me permitan navegar con esa pregunta.

Hace unos años, Pancho Jiménez S.J. me invitó a leer El regreso del hijo pródigo: Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt. En una de sus tantas enseñanzas, hay una que sigue siendo un fraternal recordatorio a mi día a día: cada momento de entrega honesta con nuestro camino, principalmente con nuestros errores, son la tierra fértil para reconstruirnos, repensarnos, redefinirnos, reinventarnos, re, re, re….

Namaste

Deja un comentario