Plantas y la sociedad de la inmediatez

Hace un par de semanas me encontraba con Ches en un taller sobre plantas medicinales. Jenny nos explicaba que muchos fármacos vienen de las plantas y la industria farmacéutica ha trabajado con estas para producir sus medicamentos a escala. Uno de sus atributos es que contienen químicos que permiten acelerar el proceso de curación. Por otro lado, las plantas tomarán mayor tiempo en hacer efecto en nuestro cuerpo, por ende, estas serán percibidas como menos eficientes y eficaces que los medicamentos.

En ese instante, tuve dos reflexiones que se conectan. La primera, es que en este caso (como muchos otros) se acentúa la sociedad de la inmediatez en la que nos desenvolvemos. Todo lo queremos ya: la felicidad, el éxito, los logros, llegar a nuestro destino, que se acabe la reunión, la semana, el año, la sanación…La segunda reflexión es que no sanamos correctamente nuestras heridas, porque la inmediatez de curarlas atenta contra esto.

Conectando estos dos puntos, lo llamaría la inmediatez de estar bien. No soportamos los estados de zozobra, nos aterran. Por esta razón buscamos rápidamente escapar de ellos con las amistades, los planes, los cambios, etc. Otra táctica es disimularlos porque el entorno nos exige estar bien o justamente ponernos la aspirina que alivie rapidito la cuestión para no sentir más ese dolor.

Llevo 6 años realizando sesiones formales de Carta Natal Maya a alrededor de unas 200 personas. Una de las enseñanzas que les puedo compartir es que tarde o temprano nos cae el peso de no sanar correctamente las heridas. Estas sesiones también me han dado unas pistas acerca de como sanar correctamente las heridas: autoconocimiento, una visión holística de la herida y la presencia.

Si trabajamos el autoconocimiento, es probable que demos con las causas y consecuencias de lo que nos aflige. Nadie saber mejor que nosotros mismos que nos está pasando, por supuesto, si esto viene de un estado de conciencia. La visión holística está asociada con no caer en la inmediatez analítica de herida-dolor-remedio-estoy bien. Acá hacernos preguntas sobre ¿Qué está pasando en mi vida? ¿Cómo está mi entorno? ¿de dónde vengo? y tantas más serán de mucha ayuda. Finalmente, la presencia, la bendita presencia que es tan desafiante; esto quiere decir, estar presente en el dolor, sentirlo, palparlo, fluir con él, aceptarlo.

Tal vez las plantas (la naturaleza) son un buen doctor, porque ellas hace miles de años han entendido algo que no estoy seguro que entendemos los seres humanos «la naturaleza de las cosas tienen un orden y proceso divino (y no hablo de Dios), de pronto nuestro error es creer que tenemos más poder sobre las cosas del que realmente tenemos».

Namaste

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